Casi 26 millones de niños y adultos en los Estados Unidos tienen diabetes tipo 2, según la Asociación Americana de Diabetes, y muchas de estas personas también sufren de neuropatía periférica como resultado del daño nervioso relacionado con la diabetes. La neuropatía diabética puede volverse cada vez más grave con el tiempo, causando dolor, entumecimiento y debilidad en las manos, pies u otras partes del cuerpo, y eventualmente comprometer la capacidad de una persona para trabajar y completar actividades diarias normales.
Si la neuropatía diabética le impide continuar realizando las funciones normales de su trabajo, es probable que necesite solicitar beneficios por discapacidad y demostrar que esta discapacidad le impide legítimamente trabajar. Los siguientes documentos lo ayudarán a probar su caso y recibir los beneficios que necesita para mantenerse a sí mismo.
Historial médico. La evidencia más obvia que necesitará es su historial médico completo, que incluye el diagnóstico de su neuropatía periférica por parte de un neurólogo basado en pruebas como resonancias magnéticas, una biopsia de nervios, análisis de sangre, pruebas de conducción nerviosa o una punción lumbar.
Documentación del tratamiento. Presentar un diagnóstico inicial de su neuropatía periférica generalmente no es suficiente en un caso de discapacidad a largo plazo; debe demostrar que ha continuado el curso de tratamiento recomendado. Si no puede demostrar que ha recibido tratamiento regular de un neurólogo u otro proveedor médico, es posible que se le niegue su reclamo.
Registro de actividades diarias. Para demostrar que ya no puede trabajar en la capacidad que solía tener, debe demostrar que su neuropatía dificulta la realización de actividades básicas diarias. La forma más sencilla de hacerlo es rastreando cuánto tiempo le lleva y qué tipo de dolor y otros síntomas experimenta mientras realiza actividades diarias como ducharse, vestirse y realizar tareas domésticas. Si escribe todo esto en un registro de actividades, puede utilizar ese registro como evidencia.
Declaración escrita del neurólogo. Para hacer su reclamo aún más sólido, debe hacer que su neurólogo escriba y firme una declaración detallada explicando los síntomas que experimenta, cómo esos síntomas lo están discapacitando y qué recomienda para su curso de tratamiento.
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