Si estás luchando contra una negación en un reclamo de discapacidad bajo la ley ERISA, hay una buena probabilidad de que tus aseguradoras hayan usado terminología como tu “nivel de habilidad” sin realmente explicar qué significa.
En términos generales, los trabajos se dividen en tres grupos de nivel de habilidad: no calificados o semi-calificados, calificados y muy calificados. Estos trabajos se categorizan además por números que van del 1 al 9. Los trabajos en el rango de 1 a 3 se consideran “no calificados” o “semi-calificados.” Los que están entre 4 y 6 se llaman “calificados,” y los trabajos “muy calificados” se ubican entre 7 y 9.
¿Cómo se decide tu nivel de habilidad?
En los reclamos de seguro por discapacidad ERISA, los expertos vocacionales frecuentemente usan el Diccionario de títulos ocupacionales como guía.
- Los trabajos no calificados y semi-calificados se definen como aquellos que se aprenden en 30 días o menos y no ayudan a las personas a adquirir nuevas habilidades relacionadas con el trabajo.
- En cuanto a los trabajos calificados, existe cierta superposición entre el trabajo semi-calificado y calificado, pero el DOT generalmente define el trabajo calificado como algo que alguien pasará entre tres y seis meses aprendiendo a hacer. Estos trabajos pueden implicar riesgos y pueden requerir personas con un nivel decente de coordinación.
- Los trabajos muy calificados son los tipos de trabajos que requieren que las personas pasen al menos seis meses en capacitación y educación, y a menudo estas habilidades pueden tomar varios años para dominar. Estas son posiciones que tienden a requerir escuela vocacional, universidad o incluso grados superiores.
Es importante tener cuidado con cómo formulas tus respuestas cuando hablas sobre lo que haces en el trabajo. Cualquier abogado de seguros por discapacidad con experiencia puede decirte que es fácil hacer que un trabajo de nivel inferior suene más “calificado” de lo que es al hablarlo sin querer. Desafortunadamente, estamos entrenados para hacer precisamente eso, pero es importante mantener las descripciones de tu trabajo simples y no exagerar nada. Necesitas enfatizar los requisitos físicos, mentales y cognitivos de tu ocupación, teniendo en cuenta que el objetivo del reclamo es mostrar por qué ya no puedes realizar físicamente ese trabajo.
La lección de todo esto es que mientras más calificado parezcas, mayor será la probabilidad de que tu compañía de seguro por discapacidad niegue tu reclamo, diciendo que podrías hacer algún otro tipo de trabajo debido a tus habilidades. En resumen, no exageres ni presumas habilidades o educación marginales. Finalmente, en tu solicitud de discapacidad describe tu trabajo de la manera más físicamente exigente que puedas.
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