Aunque la enfermedad es identificable médicamente, puede ser difícil de probar legalmente en un caso de Discapacidad del Seguro Social. Cualquiera que tenga contacto con pacientes con Síndrome de Fibromialgia (FMS) conoce sus efectos incapacitantes. Sin embargo, mucho sobre la enfermedad sigue siendo desconocido. Un juez de Seguridad Social la describió como un “misterio generalizado: su causa, duración y limitaciones funcionales.” Estos casos pueden ganarse como reclamaciones de Seguridad Social si los síntomas y los efectos funcionales se dejan claros ante la seguridad social.
La fibromialgia no puede establecerse mediante una prueba objetiva como radiografía, tomografía computarizada o resonancia magnética. No existe una prueba de laboratorio para demostrarla, aunque hay avances prometedores en imágenes cerebrales. El FMS solo se diagnostica documentando el dolor del paciente en ciertos “puntos sensibles” del cuerpo, y correlacionando esta información con reportes de depresión e insomnio. Es importante registrar cómo esta enfermedad debilitante impacta la capacidad para realizar tareas ordinarias.
Incluso dentro de la comunidad médica, existen dudas sobre si la fibromialgia debe tratarse como una discapacidad mental o física. Esta confusión causa muchos problemas en el ámbito legal de una reclamación de Seguridad Social; los casos a menudo son denegados a menos que encajen fácilmente en las definiciones establecidas en las regulaciones gubernamentales.
Los problemas psicológicos están entrelazados con el dolor físico para estos pacientes. El dolor puede causar depresión, y se forma un ciclo vicioso donde la depresión intensifica el dolor.
Cómo Probar su Discapacidad por Fibromialgia
Probar que está discapacitado debido a la fibromialgia es un desafío, pero no es imposible. En última instancia, necesita demostrar una conexión específica entre su dolor y su incapacidad para realizar las tareas regulares asociadas con su trabajo. Referencias generales a dolor en todo el cuerpo o incapacidad para concentrarse rara vez, o nunca, mostrarán esa conexión. Necesitará ser mucho más específico sobre su dolor y cómo afecta su capacidad diaria para funcionar en el trabajo.
Aunque no existe un mecanismo definitivo que pueda usar para probar una discapacidad por fibromialgia, puede hacer algunas cosas que mejorarán la validez de su reclamación por discapacidad a largo plazo:
- Informe a sus proveedores de salud exactamente dónde experimenta dolor (por ejemplo, articulaciones del hombro, caderas, etc.) y qué actividades específicas no puede realizar debido a ello.
- Mantenga un diario diario en el que registre cómo se sintió al despertar, si el dolor por fibromialgia mejoró o empeoró durante el día, y qué pudo hacer para aliviarlo (por ejemplo, usar analgésicos con o sin receta, estiramientos, etc.)
- Recoja evidencia sobre cómo su dolor limita su funcionalidad y compare sus habilidades antes de comenzar a experimentarlo. Puede usar notas de empleadores y declaraciones de compañeros de trabajo, amigos y familiares.
- Programe visitas regulares con sus médicos, practicantes de medicina alternativa y otros proveedores de atención, y siga todas sus recomendaciones.
- Solicite beneficios por discapacidad del Seguro Social y explore otras vías de recuperación para demostrar sus esfuerzos por obtener algún ingreso a pesar de su dolor.
Ninguna prueba individual establecerá la validez de su reclamación, pero el conjunto de toda esta información puede ser persuasivo. Además, la información debe mostrar un patrón consistente de cómo su dolor afecta su estilo de vida y actividades diarias.
Casos de Seguridad Social
Para un caso de Seguridad Social, cualquier reclamación basada en el dolor debe probarse demostrando alguna causa subyacente definible. Por lo tanto, en una base física, estos casos se vuelven difíciles de ganar.
Los reumatólogos con experiencia en esta enfermedad a menudo pueden diagnosticar el síndrome, pero el problema es que el dolor en sí es la condición. El dolor no puede probarse legalmente por medios objetivos, aunque puede ser lo suficientemente claro para un diagnóstico médico. Las notas cuidadosas de un reumatólogo tratante pueden ser clave para ganar una reclamación.
El dolor de la fibromialgia a veces puede cuantificarse y probarse con evaluaciones psicológicas. Esto puede demostrar el dolor mediante puntuaciones en pruebas específicas. Aunque algunos reclamantes de fibromialgia pueden sentirse ofendidos por la sugerencia de que hay un aspecto psicógeno en sus condiciones, deben entender que la seguridad social considera el dolor bajo criterios psicológicos más que físicos. Esto no significa que el dolor físico no esté presente, solo que esta es la forma de presentarlo claramente al juez.
Los diagnósticos de depresión y posiblemente de trastorno somatomorfo son conceptos que sí encajan en las listas de discapacidades de la seguridad social, y los jueces pueden reconocer estos diagnósticos. Discapacidades funcionales como disminución de la concentración, deterioro de la memoria, disminución del funcionamiento social y deterioro en entornos laborales deben documentarse cuidadosamente para probar los casos.
Si no está seguro de cómo usar la información que tiene para probar su discapacidad, consulte con un abogado experto en denegaciones de reclamaciones por discapacidad. Ellos pueden ayudarle a recopilar, organizar y presentar la evidencia de manera que mejore las probabilidades de que su reclamación por discapacidad por fibromialgia sea aprobada. También puede descargar nuestro E-book gratuito sobre Discapacidad del Seguro Social, que ofrece una gran cantidad de información.